sábado , septiembre 21 2019
Breves
Inicio / Artículos / El hombre que se enfrentó a la CIA por el caso Kennedy cuenta toda la verdad

El hombre que se enfrentó a la CIA por el caso Kennedy cuenta toda la verdad

Jefferson Morley es un escritor y periodista que se ha pasado la vida denunciando las irregularidades del magnicidio. Ahora, está dispuesto a llegar hasta el final

Parece que nunca llegaremos a saber toda la verdad sobre los hechos que rodearon el magnicidio de John Fitzgerald Kennedy, expresidente de Estados Unidos. Su fantasma planea sobre toda la nación estadounidense desde aquella fatídica mañana de noviembre de 1963 en la que Lee Harvey Oswald, un antiguo marine de la armada estadounidense, le disparan a quemarropa desde una gran distancia.

Este hecho supuso todo un trauma para la población americana, envuelta en un periodo convulso plagado de conflictos por la lucha de los derechos civilespara la comunidad afroamericana y en medio del contexto de la Guerra Fría, la crisis de los misiles en Cuba y la explosión de la contracultura en el seno de la sociedad. Sin duda, un momento determinante para la historia estadounidense. Así, el misterio sobre lo que verdaderamente ocurrió aquella mañana lleva décadas teñido por el manto de la conspiración con argumentos de todo tipo: desde experimentos secretos por parte de la CIA (como el MK Ultra) hasta oscuros planes políticos por parte de organizaciones secretas y mafias.

El último episodio del que tenemos constancia de este trágico hecho que hoy, 56 años después sigue en la palestra mediática, es el del escritor y periodista Jefferson Morley, quien lleva años enfrascado en la investigación no solo de la muerte de JFK, sino en todo lo concerniente al poder real que ostentan las organizaciones de inteligencia de Estados Unidos, como la CIA y el FBI. Morleyse ha pasado toda la vida dirigiendo proyectos de investigación de esta índole y ahora acaba de publicar un amplio artículo en el rotativo ‘Alternet‘ en el que detalla las demandas presentadas contra la CIA a la Corte Suprema desde hace 16 años.

Morley es tajante y desde el principio pensó que la versión oficial, aportada primero por la policía de Dallas y después por el FBI y la llamada Comisión Warren, no es cierta y que lo sucedido con Lee Harvey Oswald en ningún caso se trató de una acción «en solitario y sin ayuda». La premisa de la que se sirve es que los responsables de la agencia de inteligencia conocían mucho más a Oswald de lo que se creía antes de que realizara los disparos de lo que quisieron reconocer en su momento.

Según Morley, hay una persona cuyo papel es esencial en el caso: George Joannides, un agente de la CIA con sede en Miami que obstruyó a la justicia estadounidense en el caso JFK y no solo eso, sino que dirigió la Guerra Psicológica y a un grupo de estudiantes anticastristas financiado por la agencia llamado Dirección de Estudiantes Cubanos. Solo 48 horas después de la muerte de Kennedy, Joannides y los suyos se apresuraron a culpar del magnicidio a Oswald y, en último término, a Fidel Castro. Pronto, el agente se convertiría en el mayor enemigo de Morley en los juzgados.

A la hora de abrir la investigación que por fin despejara las dudas sobre la muerte del presidente se creó el llamado Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos en 1976, en el que también entraba el caso del asesinato de Martin Luther King Jr. Entonces, la CIA llamó a Joannides para servir cono enlace entre ella y los investigadores del comité. En 1981, recibiría la Medalla de Oro por su carrera en la Inteligencia, obteniendo así el respaldo de los juzgados en relación al caso. Durante todo este tiempo, Morley se ha dedicado a destapar la verdad sobre Joannides: el agente habría ocultado información al comité.

La demanda de Morley, amparada bajo la Freedom of Information Act («Ley de Libertad de Información) de 2003, cuestionaba el papel de Joannides y su grupo secreto en la muerte de JFK. Durante 16 años, el investigador esperó la promesa de que los archivos secretos del asesinato del presidente salieran a la luz en 2017, aprobada unánimamente por el Congreso en 1992. Pero claro, la suerte quiso que para ese entonces fuera el presidente Donald Trump quien estuviera al frente de la Casa Blanca, quien declaró llegado el momento que dicha publicación causaría «un daño irreparable a los órganos de defensa, a las operaciones de Inteligencia y a las relaciones exteriores». Tanto es así que sería de tal gravedad que «su divulgación supera el interés público».

Más motivos para caer en las teorías de la conspiración. De este modo, Morley se sirvió de sus contactos con jueces y abogados para recopilar pruebas por su cuenta que quedaron recopiladas en la serie de archivos y artículos llamadas ‘Morley v. CIA’. En ellas, teoriza que Lee Harvey Oswald era líder de un grupo a favor de Fidel Castro llamado Fair Play for Cuba Comittee(FPCC) asentado en Nueva Orleans de corte socialista que defendía la revolución cubana, ya que había abolido la segregación racial y redistribuido la riqueza entre los pobres, lo que conectó ideológicamente con algunos sectores de la sociedad universitaria estadounidense del momento.

Parece que nunca llegaremos a saber toda la verdad sobre los hechos que rodearon el magnicidio de John Fitzgerald Kennedy, expresidente de Estados Unidos. Su fantasma planea sobre toda la nación estadounidense desde aquella fatídica mañana de noviembre de 1963 en la que Lee Harvey Oswald, un antiguo marine de la armada estadounidense, le disparan a quemarropa desde una gran distancia.

Este hecho supuso todo un trauma para la población americana, envuelta en un periodo convulso plagado de conflictos por la lucha de los derechos civilespara la comunidad afroamericana y en medio del contexto de la Guerra Fría, la crisis de los misiles en Cuba y la explosión de la contracultura en el seno de la sociedad. Sin duda, un momento determinante para la historia estadounidense. Así, el misterio sobre lo que verdaderamente ocurrió aquella mañana lleva décadas teñido por el manto de la conspiración con argumentos de todo tipo: desde experimentos secretos por parte de la CIA (como el MK Ultra) hasta oscuros planes políticos por parte de organizaciones secretas y mafias.

Solo 48 horas después de la muerte de Kennedy, Joannides y los suyos se apresuraron a culpar a Oswald y, en última instancia, a Fidel Castro

El último episodio del que tenemos constancia de este trágico hecho que hoy, 56 años después sigue en la palestra mediática, es el del escritor y periodista Jefferson Morley, quien lleva años enfrascado en la investigación no solo de la muerte de JFK, sino en todo lo concerniente al poder real que ostentan las organizaciones de inteligencia de Estados Unidos, como la CIA y el FBI. Morleyse ha pasado toda la vida dirigiendo proyectos de investigación de esta índole y ahora acaba de publicar un amplio artículo en el rotativo ‘Alternet‘ en el que detalla las demandas presentadas contra la CIA a la Corte Suprema desde hace 16 años.

Morley es tajante y desde el principio pensó que la versión oficial, aportada primero por la policía de Dallas y después por el FBI y la llamada Comisión Warren, no es cierta y que lo sucedido con Lee Harvey Oswald en ningún caso se trató de una acción «en solitario y sin ayuda». La premisa de la que se sirve es que los responsables de la agencia de inteligencia conocían mucho más a Oswald de lo que se creía antes de que realizara los disparos de lo que quisieron reconocer en su momento.

ENRIQUE ZAMORANO

Según Morley, hay una persona cuyo papel es esencial en el caso: George Joannides, un agente de la CIA con sede en Miami que obstruyó a la justicia estadounidense en el caso JFK y no solo eso, sino que dirigió la Guerra Psicológica y a un grupo de estudiantes anticastristas financiado por la agencia llamado Dirección de Estudiantes Cubanos. Solo 48 horas después de la muerte de Kennedy, Joannides y los suyos se apresuraron a culpar del magnicidio a Oswald y, en último término, a Fidel Castro. Pronto, el agente se convertiría en el mayor enemigo de Morley en los juzgados.

A la hora de abrir la investigación que por fin despejara las dudas sobre la muerte del presidente se creó el llamado Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos en 1976, en el que también entraba el caso del asesinato de Martin Luther King Jr. Entonces, la CIA llamó a Joannides para servir cono enlace entre ella y los investigadores del comité. En 1981, recibiría la Medalla de Oro por su carrera en la Inteligencia, obteniendo así el respaldo de los juzgados en relación al caso. Durante todo este tiempo, Morley se ha dedicado a destapar la verdad sobre Joannides: el agente habría ocultado información al comité.

Según Morley, Oswald era el líder de un grupo socialista a favor de Castro para luchar contra la segregación racial

La demanda de Morley, amparada bajo la Freedom of Information Act («Ley de Libertad de Información) de 2003, cuestionaba el papel de Joannides y su grupo secreto en la muerte de JFK. Durante 16 años, el investigador esperó la promesa de que los archivos secretos del asesinato del presidente salieran a la luz en 2017, aprobada unánimamente por el Congreso en 1992. Pero claro, la suerte quiso que para ese entonces fuera el presidente Donald Trump quien estuviera al frente de la Casa Blanca, quien declaró llegado el momento que dicha publicación causaría «un daño irreparable a los órganos de defensa, a las operaciones de Inteligencia y a las relaciones exteriores». Tanto es así que sería de tal gravedad que «su divulgación supera el interés público».

Más motivos para caer en las teorías de la conspiración. De este modo, Morley se sirvió de sus contactos con jueces y abogados para recopilar pruebas por su cuenta que quedaron recopiladas en la serie de archivos y artículos llamadas ‘Morley v. CIA’. En ellas, teoriza que Lee Harvey Oswald era líder de un grupo a favor de Fidel Castro llamado Fair Play for Cuba Comittee(FPCC) asentado en Nueva Orleans de corte socialista que defendía la revolución cubana, ya que había abolido la segregación racial y redistribuido la riqueza entre los pobres, lo que conectó ideológicamente con algunos sectores de la sociedad universitaria estadounidense del momento.

«La operación de la CIA y del FBI que hizo la Guerra Psicológica contra Oswald surgió de un programa conjunto llamado COINTELPRO (Short for Counterintelligence Program) dirigido por Joannides que trató por activa y por pasiva socavar y destruir las demandas de los derechos civiles desde 1958 hasta 1974″, sostiene Morley. Según los archivos desclasificados en su posesión, la CIA estaba realizando una operación secreta contra la FPCC a mediados de septiembre de 1963.

Morley recoge el testimonio de José Antonio Lanuza, un profesor jubilado de Miami que estuvo en el programa de Joannides financiado por la CIA en 1963 y que sostiene que estos universitarios cubanos contra el régimen castrista y al servicio del agente llegaron a cobrar hasta 51.000 dólares de la CIA. «En la noche del 22 de noviembre de 1963, Lanuza recuerda que el grupo se comunicó con el director, Joannides, a quien conocía como ‘Howard'», sugiereMorley. «También recuerda haber hablado con una docena de reporteros locales para conectar el asesinato de Kennedy con Oswald y el grupo castrista FPCC».

«Nos utilizaron las personas que quisieron que Oswald asumiera todas las culpas de matar a Kennedy», aseguró Lanuza en una entrevista con el periodista. «Fuimos la excusa ideal para relacionar al gobierno de Castro en el magnicidio. Alguien quería construir ese relato, y ahí es donde entramos nosotros». Así es como, según Morley, «el bombardeo mediático de la agencia de Joannides convenció a la opinión pública de que JFK había sido asesinado por comunistas».

¿Cuál es la verdad? El caso tiene tantas patas, teorías y recovecos que resulta imposible a día de hoy conocer qué es lo que verdaderamente pasó. «Oswald negó haber disparado a Kennedy en los interrogatorios«, concluye Morley. «Al día siguiente, fue asesinado a tiros en custodia policial por un propietario de un club nocturno de Dallas que tenía conexiones con el crimen organizado. Esto fue lo que dio origen a cientos de teorías de la conspiración». En este caso, cabría pensar que la CIA y el FBI tenían todo tan bien planeado que el nacimiento de la conspiración jugó a su favor para ocultar su papel en la historia. Solo hay que esperar a que el Congreso de los Estados Unidos dé finalmente la orden de desclasificar los archivos que Trump tanto quiere proteger.

FUENTE

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2019-05-13/john-f-kennedy-eeuu-historia-cia-muerte-misterio_1992086/

Prueba también con

33 años después, Corea cree haber encontrado al asesino en serie que inspiró Memories of Murder

La policía surcoreana está muy cerca de resarcirse de la peor mancha en su historial: podrían haber ...