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Facebook esconde a los antivacunas

La red social posiciona informaciones favorables o noticiables por delante de los bulos que dicen que las inoculaciones son tóxicas y causan autismo

Las presiones de la Asociación Médica Americana y la Academia Americana de Pediatría, entre otros, parece que han convencido aFacebook para poner coto a los movimientos antivacunas. Si se busca “vaccines” en la plataforma social, ahora los comentarios antivacunas o las cuentas de los apuntados a este movimiento no salen entre las primeras propuestas de información.

Y en cambio, la segunda propuesta este lunes es un testimonio de “Estaba en contra de las vacunas. Por qué he cambiado de opinión”; en la búsqueda sale ya automáticamente “las vacunas no causan autismo” en lugar de lo contrario, que era lo habitual, y otras primeras posiciones son para entidades que promueven las vacunas en el mundo como GAVI o para particulares que defienden la vacunación. Igualmente aparecen noticias sobre los brotes infecciosos o sobre vacunas en general o hasta de crítica a los antivacunas.

Imagen de búsqueda en Facebook,este lunes y en inglés, en que se ve el mejor posicionamiento de la información provacunación
Imagen de búsqueda en Facebook,este lunes y en inglés, en que se ve el mejor posicionamiento de la información provacunación (Facebook)

Sin embargo, una búsqueda en Facebook hecha también este lunes pero en castellano (“vacunas”) demostraba que no se había realizado esa depuración todavía, pues aparecían entre los primeros, post como “Autismo causado por vacunas”, “Libres de vacunas:infórmarte”, “No a los tóxicos en las vacunas: España”.

Imagen de Facebook en una búsqueda, este lunes y en  español, en que se ven bien posicionados los grupos antivacunas
Imagen de Facebook en una búsqueda, este lunes y en español, en que se ven bien posicionados los grupos antivacunas (Facebook)

El posicionamiento ahora provacunación de la primera red social (en inglés) no es igual de patente (al menos hasta este lunes) en Instagram (propiedad también del grupo de Mark Zuckerberg) ni en YouTube (Google), Twitter ni Amazon, donde salen en los primeros puestos de una búsqueda informaciones tanto pro vacunación como en contra. En Amazon han ido ganando visibilidad los grupos antivacunas con documentales y libros diversos.Pinteresttambién anunció una limitación temporal de cuentas antivacunas.

Este marzo, la Asociación Médica Americana y la Academia Americana de Pediatría pidieron por carta a los CEO de las grandes empresas tecnológicas que pusieran coto a los antivacunas, cuya información se beneficia de los algoritmos de búsqueda en que lo más polémico, escandaloso, que llama la atención o simplemente es falso se viraliza más rápido que la información veraz, porque se presenta como primeras opciones de búsqueda y con ello, llega a más gente y más rápido.

Carta a los CEO

La asociación médica de EEUU pidió a las empresas tecnológicas que no dieran cancha a los antivacunas

En febrero, un diputado demócrata (Adam Schiff) ya envió una carta abierta a Facebook y Google criticando que recomendaran la información de los grupos antivacunas y pidiéndoles responsabilidad. Después, creció la presión desde instancias médicas.

Trascendió entonces que Facebook había sido receptivo y, aunque había señalado a los demandantes que no iba a eliminar cuentas ni posts de los movimientos antivacunas, sí se había comprometido a purgar de los primeros puestos de búsqueda esta información de quienes se oponen a la vacunación, para que no usaran la plataforma con tanta facilidad para extender sus ideas.

La demora en aplicar esta medida había generado críticas hasta la semana pasada. Pero, en los últimos días algo ha cambiado en este ámbito. Aún así, sigue habiendo voces críticas: se reprocha a la red social que no elimine la información antivacunas, que sigue accesible si se busca en concreto. Del otro lado, algunos criticaban que las tecnológicas se hayan convertido en “nuevos censuradores”.

En Facebook han proliferado en los últimos tiempos los grupos antivacunas. Stop Mandatory Vaccination o National Vaccine Information Center, por ejemplo, tienen más de 200.000 seguidores y actúan como grupos cerrados.

Se desconoce la duración del efecto que tendrá la acotación de Facebook y si se sorteará o no. En los últimos tiempos, también se ha advertido que los antivacunas, igual que otros grupos que cuestionan el consenso científico pueden encontrar un terreno abonado a su difusión en las plataformas de mensajería como Whatsapp, donde pueden dirigirse a grupos pequeños y sin filtro alguno que contraste sus ideas, campo en el que la propaganda electoral ya ha hecho su debut.

El movimiento antivacunas preocupa en EE.UU., Canadá o Europa, donde se ha multiplicado en los últimos años. Inquieta porque no se trata sólo de información “disidente”, sino que arrastra a muchos padres y madres, sobre todo primerizos. Así, coincidiendo con este rechazo, en los últimos cinco años han aumentado los brotes epidémicos de enfermedades como el sarampión, que estaban casi erradicadas en estos países, y ahora han vuelto a multiplicarse (incluso con casos mortales).

Esto ha hecho que este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya incluido el rechazo a las vacunas entre las 10 amenazas para la salud global y que países como Francia o Italia hayan planteado que no se permita la inscripción en la escuela de niños no vacunados.

Tras los movimientos antivacunas hay diversas posturas, desde el simple miedo a los efectos adversos, hasta el rechazo a la industria farmacéutica o una filosofía naturalista de quienes las ven como un producto químico que no quieren administrar a sus hijos.

El gran bulo antivacunas creció en 1998, a raíz de un estudio de un médico británico, Andrew Wakefiled, que relacionó la inoculación triple vírica, que se administra a los niños, con el autismo, estudio que después se demostró falseado y que investigaciones más amplias desmintieron pero que se sigue agitando como un fantasma.

FUENTE

https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20190329/461223528047/vacunas-facebook-antivacunas-salud-bulos.html

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