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LA EMPATÍA por MARIA JOSE FERNANDEZ

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No sé si habéis notado que a veces encuentras a personas con las que rápidamente os sentís como si les hubiéseis conocido de muchas vidas anteriores, como si fueran de vuestra propia familia o como si ya hubiérais llevado todo un recorrido de esta vida aun sin haberos encontrado hasta ese momento.

Los científicos lo llaman EMPATÍA. Pero definamos esa palabra:

DEFINICIÓN DE EMPATÍA

La palabra empatía deriva del término griego empátheia, recibe también el nombre de inteligencia interpersonal (término acuñado por Howard Gardner) y se refiere a la habilidad cognitiva de una persona para comprender el universo emocional de otra.

Dicen que la EMPATIA y la SIMPATIA pudieran confundirse pero no es así: La EMPATIA es una capacidad del ser humano que casi siempre le viene innata por su propio carácter y la SIMPATÍA es un proceso emocional mediante el que percibimos los estados de ánimo de otra persona, aunque no les comprendamos.

Hay algo muy importante de lo que Daniel Goleman nos da lecciones en sus libros sobre “Inteligencia Emocional”, sistema en el que se aúnan todas las habilidades relacionadas con la comunicación entre un individuo y los sentimientos (propios o ajenos).

En ella se definen cinco habilidades:

– Autoconciencia, o forma de comprender el origen de los sentimientos
– Control emocional, o forma de aprender a canalizar positivamente las emociones.
– Motivación, o forma de encontrar razones para la superación y tener la capacidad de motivar a otros.
– Manejo de las relaciones, es decir, saber relacionarse sanamente, respetando a los otros y haciéndose respetar.
– Empatía, es la quinta habilidad, la que nos permite percibir los sentimientos de los otros y hacer que se sientan menos solos. No es un don, todos podemos desarrollarla si lo deseamos, basta con abrir la mente e intentar captar la vida del otro desde su perspectiva y no desde nuestros ojos.

Pero hablemos más de la EMPATÍA: para que exista es necesario que se dejen de lado los juicios morales y los fenómenos de raíz afectiva (SIMPATIA/ANTIPATIA), de tal manera que se pueda tener una actitud comprensiva pero NO DE COMPASION ante las circunstancias de la otra persona.

Consiste en el esfuerzo de carácter objetivo y racional para llevar a cabo un proceso de comprensión intelectual que permita comprender los sentimientos del otro. Es esta una de las razones que aprovechan los psicólogos en su tarea profesional para poder acercarse a sus pacientes.

De esta forma diríamos que la EMPATÍA es la capacidad intelectiva de todo ser humano para vivenciar la forma en que otro individuo siente su propia vida, conlleva la habilidad para comprender las actitudes, sentimientos, reacciones y problemas de los otros, poniéndose en su lugar y afrontando del modo más adecuado sus reacciones emocionales.
Curiosamente debemos resaltar que el desarrollo de la empatía exige un cierto nivel de inteligencia, por eso, quienes son diagnosticados con “síndrome de Asperger”, autismo o padecen algunas psicopatías carecen de esta habilidad cognitiva.

Las personas con EMPATIA, dicen los expertos, tienen la capacidad de oir a los demás y de comprender tanto sus problemas como cada una de sus acciones.

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Cuando una persona se siente sumamente angustiada y al ver a otra su estado de ánimo cambia rotundamente por el sólo hecho de estar con ella, experimenta la sensación de empatía. Para ello no es necesario que ambas personas vivan las mismas experiencias, sino que una de ellas tenga la capacidad de captar los mensajes no verbales, y también los verbales, que el otro transmite y de hacer exactamente lo que el otro necesita para sentirse comprendido de una forma única.

Un problema común que se presenta cuando dos personas intentan comunicarse, es que cuando una de ellas debe expresar sus sentimientos se retrae, evita el tema o simplemente intenta hacer un chiste que derive la conversación a un espacio donde pueda sentirse segura. Esto ocurre porque esa persona experimenta la presencia de ciertas barreras que se interponen entre ella, los sentimientos, y la otra persona.

Los elementos externos que influyen para que una persona no pueda expresarse, además de sus barreras internas, tienen que ver con la reacción que espera que el otro pueda tener. Para conseguir una buena relación empática es fundamental que al encontrarnos frente a una persona que nos expresa sus sentimientos evitemos las siguientes actitudes:

*Restarle importancia a aquello que lastima o preocupa a esa persona, buscando el modo de ridiculizar los sentimientos que tiene y de imponer razones para no sentir de esa forma;
*Predisponerse a la conversación con prejuicios, analizando lo que el otro manifiesta en base a nuestras ideas, acercándonos a él con un velo de creencias e ideas;
*Utilizar frases como “así no vas a lograr nada”, “¿por qué siempre terminas haciendo lo mismo?”, “etc”;
*Tener sentimientos de compasión para con el otro;
*Mostrarse como un ejemplo positivo, comparando la situación del otro con una experimentada por nosotros con anterioridad;
*Otras actitudes semejantes.

lirio esther

Con esta forma de actuar lo único que se consigue es que la persona afligida se aleje, que se esconda en su cascarón y que se plantee la posibilidad de no volver a tocar ese tema con ese individuo. Para que entre ambos se desarrolle una relación de empatía es necesario que el interlocutor se olvide de sí mismo y de sus principios e intente acercarse al mundo del otro, como si intentara aprender un idioma desconocido.

Vivimos en sociedad…. Aprender a poner en PALABRAS lo que se siente es algo que debe aprenderse en la infancia, fundamental para conseguir una buena comunicación emocional. Los padres deben ayudar a sus hijos pequeños a descubrir y entender sus propios sentimientos y los de los demás. Aquellos que no puedan expresar cómo se siente, difícilmente puedan desarrollar una verdadera empatía con alguien de su entorno, porque no podrán captar el mundo desde un punto de vista sensitivo.

¿Y todo esto donde nos lleva? Simplemente a comprender y EMPATIZAR con esas personas que tenemos a nuestro alrededor, dignos de que no nos perdamos su historia anterior antes de conocerles y escucharles con paciencia y tener esa PACIENCIA, TEMPLANZA y SABIDURIA para entender realmente cómo ha sido el camino de su vida hasta llegar al punto en el que les conocimos.

La experiencia merece la pena si el camino comienza a tener una carretera en paralalelo…. ¡Por algo será!

Volviendo a esas personas que en la ACTUALIDAD nos acompañan en el camino, dediquémosles a quienes AMEMOS profundamente el tiempo necesario para atender lo que necesiten expresar, libremente, con mucho espacio para la paciencia, la templanza…. con nuestros mejores deseos de AMISTAD, PAZ, LIBERTAD y COMPRENSION.

No todo el mundo nos querrá, no todos nos entenderán, solo hay que ser NOSOTROS MISMOS, respetarnos y respetar los caminos de cada persona ya que a veces….. ni nosotros mismos lo comprenderemos.

Mucha PAZ y LIBERTAD.

María José Fernandez

https://www.facebook.com/mariajose.fernandez.547

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