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El fantasma del Castillo – Parador de Sigüenza, por Angel Arroyo

EL FANTASMA DEL CASTILLO – PARADOR DE SIGÜENZA

parador-lapida doña blanca
En el año 2011, Felipe Alonso, gran periodista turístico, estudioso de las ciencias ocultas y un experto en las leyendas y tradiciones españolas, presentó su libro Leyendas de Paradores, acompañado del entonces presidente de Paradores de Turismo, Miguel Martínez. En este libro recopila muchas de las leyendas, historias y anécdotas de la historia de España ligadas a la red de Paradores de Turismo.

En el capitulo dedicado al Castillo Medieval de Sigüenza, del siglo XII, actual Parador Nacional, se habla del fastasma que pasea por sus habitaciones: Doña Blanca de Borbón, hija del duque Pedro I de Borbón y de Isabel de Valois , y sobrina del rey de Francia, Carlos IV El Hermoso.

parador-libro doña blanca
Doña Blanca, nacida en Francia en 1339, tenía apenas quince años cuando llegó a la corte de Castilla y León para ser reina. Joven, bella, rubia y de ojos azules.

El 2 de julio de 1352 se firma el tratado de alianza entre Francia y Castilla y el contrato matrimonial, el cual es ratificado cinco días después en Francia por el rey Juan II y el 4 de noviembre del mismo año, el rey Pedro hacía lo mismo en Castilla. Su presencia estaba destinada a culminar la alianza de Castilla y Francia, a través de su casamiento con Pedro I, rey de Castilla y León, más conocido como Pedro I el Cruel.

El matrimonio entre el rey Pedro de Castilla y Blanca de Borbón se celebró en Valladolid el 3 de junio de 1353, pero al segundo día, y dicen que sin que se consumara el matrimonio, el Rey la repudió. Éste partió para reunirse con su amante, María de Padilla, con quien ya mantenía una relación desde hacía tiempo, y ya tenía descendencia. Por orden de su marido, Blanca fue hecho presa en Toledo, pero debido a las presiones politicas, la liberó provisionalmente.

En 1355 fue encarcelada de nuevo, siendo ella reina, en el Castillo del Obispo de Sigüenza, en una pequeña celda de la torre más meridional.

Blanca de Borbón estuvo presa en Sigüenza cuatro años rodeada por los caballeros que la escoltaban, su capellán, el tesorero y un secretario, además de una dama de compañía. Su situación fue uno de los motivos de los seguidores del hermano bastardo del rey, Enrique de Trastámara, para buscar una alianza entre Aragón y Francia, y con la excusa de liberar a la reina, derrocar a Pedro I El Cruel.

En 1359 fue trasladada a El Puerto de Santa María, probablemente al ahora conocido como Castillo de Doña Blanca. Y ya en 1631 Pedro I ordenó su traslado a Medina Sidonia, donde la confinó en la torre del Alcázar, conocida como de doña Blanca. Poco después, en ese mismo año, Blanca de Borbón fue asesinada de un tiro de ballesta por orden de su esposo, aunque hay otra versión que afirma que fue envenenada.

Ya en nuestros dias, en 1975, el arquitecto Dr. Picardo, constructor del actual Parador, hizo a su antojo una celda real con su reja a la entrada de un cuarto de unos seis metros cuadrados con unos azulejos del siglo XVI, donde nunca hubo más que una sencilla puerta, pero que el vulgo, sin fundamento histórico alguno denominó Torre de Doña Blanca. Puede leerse a la entrada, en una cartela de cerámica talaverana puesta allí por el citado arquitecto un resumen de toda la historia que acabamos de relatar.

El hecho es que si bien doña Blanca murió muy lejos de Sigüenza, en este Parador, más de una persona, tanto clientes como trabajadores, afirman haber sentido una presencia extraña, y algunos cuentan haber visto una especie de nebulosa con forma de mujer que flota en el aire y recorre los pasillos del lugar durante la noche. De hecho se ha bautizado como el fantasma de doña Blanca.

Según parece, numerosas personas que se han registrado como clientes del Parador, han aprovechado su estancia para reunirse y hacer prácticas espiritistas, a pesar de que no estén consentidas por la dirección del centro.

Sin embargo, muchos opinan que el posible fantasma que deambula por el lugar no sea el de Doña Blanca, ya que murió en Medina Sidonia y no en el castillo de Sigüenza. Proponen que se trata del espíritu de don Bernardo de Agen. Nacido en Aquitania en 1080 y muerto en Huertahernando (Guadalajara) en 1152, fue un eclesiástico aquitano, de la Orden de Cluny, líder militar de la reconquista de Sigüenza y primer obispo de su diócesis.

parador-libro Bernardo de Agen
Haciendo historia, diremos que don Bernardo de Agen, siendo Arzobispo de Toledo, tomó la ciudad de Segontia (hoy Sigüenza) por las armas el 22 de enero de 1.124 a los almorávides, y reconquistó con tropas castellanas la alcazaba (el futuro castillo), reinando en Castilla doña Urraca. Con Bernardo de Agen comienza la construcción de la Catedral, lo que hizo que aumentara considerablemene la poblacion y el asentamiento de comerciantes, artesanos, canteros y vidrieros en torno a ella.

Durante los treinta y un años que duró su obispado, tuvo que enfrentarse a la permanente presión de los árabes; según la tradición, murió batallando contra ellos en el Vado de las Estacas de Huertahernando, a orillas del Tajo, en 1152. Su cuerpo fue sepultado en la catedral de Sigüenza.

Uno de los casos más significativos que apoyan de que se trata del fantasma de Bernardo de Agen, viene descrito en uno de los folletos informativos que el Parador de Sigüenza ofrece a sus clientes, y que dice así:

Es el caso, que con ocasión de una convención, desprendióse la pantalla explicativa, colgada en alguno de los muros de tan histórico recinto. El maestro/monitor de tan prometedor alumnado decidió atribuir el pequeño suceso a la mágica intervención del Fantasma del Castillo.

Al siguiente día los participantes fueron nuevamente sobrecogidos por un nuevo e insólito desprendimiento del mismo panel… A la vista del repetido acontecimiento, alguno de los doctos asistentes decidió que el tal Fantasma, sin duda, tenía que ser un hombre, puesto en estas cosas solo suceden ante la presencia de mujeres…

Fue así acordado por unánime decisión -con la complicidad manifiesta de los prefesionales de este Parador- que toda esta mágica y sorprendente actuación no era ni más ni menos que la venganza del Fantasma de Fray Bernardo, primer Obispo de este Castillo que aún anda vagando por estos pasillos…

Desde entonces, el Fantasma de Fray Bernardo viene mostrando su potencia y presencia en este Castillo/Parador.

Angel Arroyo, autor de la web www.guadalajaramisteriosa.es dedicada las leyendas y misterios de la provincia de Guadalajara.

Este artículo fue uno de los que se trataron en la charla “Guadalajara y sus misterios: historias de fantasmas” el 29 de noviembre de 2014 en el Bar El Negro.

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